Son barcos de motor de hasta 12 metros de eslora que no necesitan ningún permiso especial de navegación.
Crucero por el embalse más grande de Europa, la presa de Alqueva.
En Portugal existen navieras que ofrecen la oportunidad de tripular un barco-casa de alquiler mientras se navega por el lago artificial más grande de Europa, la presa de Alqueva.
Son barcos de motor de hasta 12 metros de eslora que no necesitan permiso de navegación. Basta con una lección al comienzo de la travesía, ya que su velocidad no supera los diez kilómetros por hora.
Se trata de unas originales vacaciones pensadas para nadar en aguas cálidas, navegar en kayak, dar paseos en bicicleta, atracar en pequeñas islas o callejear por pueblos poco poblados, pero con gente amable y con una cocina en la que el bacalao es el plato estrella.
La costa portuguesa
La presa de Alqueva es un espejo de agua de cerca de 250 kilómetros cuadrados, con una longitud de 83 kilómetros.Sus márgenes se extienden por 1.160 kilómetros, por lo que el viajero tiene más espacio para navegar que si recorre la costa portuguesa del océano Atlántico.
"Un crucero de tres días por el Gran Lago de Alqueva se vive minuto a minuto y las cosas más pequeñas se convierten en los mejores recuerdos, como una barbacoa en cubierta o dormir plácidamente bajo un cielo estrellado", asegura Manuel Maia, portavoz de Amieira Marina.
Las embarcaciones están provistas de camarotes con camas dobles, cuartos de baño completamente dotados, ropa de cama y toallas, además de cocina de gas, televisión, una mesa y un sofá convertible en cama supletoria.
Los barcos disponen de un espacio para transportar bicicletas, cañas para pescar y canoas, entre otros implementos.
Estos barcos se tripulan desde la cabina interior o tomando el sol bajo un toldo exterior. Su volante es similar al de un automóvil y consta de una palanca que sirve para graduar la velocidad, tanto de avance como de retroceso.
A la hora de comer en El Alentejo
En esta ruta es clave visitar la comarca de El Alentejo, que ofrece 365 formas de cocinar el bacalao, y una típica crema del día, compuesta de verduras de la zona y unos aliños con condimentos del lugar.